La instalación de un
tranvía moderno lleva implicada una reestructuración del sistema viario
que afecta a muchos campos: reordenación de carriles, nueva señalización
y cambio en el sistema semafórico para permitir la circulación de
tranvías en plataforma reservada y segregada son los cambios más
visibles.
La regulación semafórica es propia de los sistemas de transporte urbano
que coexisten en el mismo nivel, ya sean vehículos sobre neumáticos,
peatones, bicicletas, autobuses o tranvías. El semáforo, lejos de ser un
incordio, resulta imprescindible para organizar la movilidad urbana de
las ciudades, que los coordinarán de acuerdo con sus sensibilidades y
prioridades.
La regulación semafórica del tranvía no sólo exige señales luminosas
propias; sino que éstas deben estar coordinadas con el resto de semáforos de las zonas colindantes. Para ello se utilizan sistemas
informáticos de última tecnología y otros medios para la detección del
tranvía por parte del semáforo, basados en balizas.
Aprende con estas animaciones cómo funciona el sistema semafórico:
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